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7.3.17

EGIPTO, MI PRIMERA VEZ






La excitación de lo desconocido, la emoción del momento, la incertidumbre y la exaltación: VIAJAR. Y todo esto se acentúa aún más si es la primera vez. Eran aquellos tiempos del primer trabajo y el primer sueldo, energía rebosante e imprimiendo ideales a cada paso. Hacer un viaje añadía un aderezo de rebeldía a esa personalidad inquieta. Todo estaba por llegar. Hasta entonces no había tenido muchas ocasiones de hacer un equipaje ajustado a largas distancias. A partir de esta primera vez la fascinación por viajar fue creciendo, aunque lo de hacer el equipaje es otra historia.






Este viaje fue uno de los más fascinantes que he realizado y donde descubrí mi faceta más romántica. Dediqué mucho tiempo a prepararlo. Había puesto mucha ilusión y complicidad en todo y ¿quién dijo miedo? (he de añadir que según he ido viajando el miedo y la incertidumbre, o más bien diría cautela, se han ido intensificando). 






Me propuse que el primer viaje debería de ser a un país lejano, legendario. Había escuchado, leído y había visto en películas las maravillas del país del Nilo. Esa historia del Imperio de los 3000 años, ese misterio de las pirámides, el poder de los faraones… ¡qué fascinante conocer esa cultura milenaria que había dejado tanto en las páginas de piedra, en papiros y en papel!






Memorable este viaje a Egipto. Aparte de todo lo que vi, vine cargada de regalos, recuerdos mil y un baúl lleno, rebosante diría, de impresiones y sensaciones. Tantas diapositivas, tantas imágenes guardadas…  Mi primera cámara y las primeras fotos viajeras. Todo era tan desconocido y emocionante que hacía fotos sin parar, las repetía una y otra vez (aún lo hago, pero menos)  como si las imágenes fueran a esfumarse, como si se borrarán en el momento y no las volvieras a ver más. Seleccionarlas ¡Uy!  ha sido una laboriosa tarea y volverlas a fotografiar ha llevado también su tiempo. Las Fotos evidentemente no tienen el color, ni la luz de aquellos momentos, ya que hablamos de 1990 y ha llovido ¿verdad? Ahora las veo y están ahí, con esos colores y olores, y esa confusión de sabores, escucho aún aquellas otras voces….





Los momentos con la gente oriunda fueron inolvidables: pasear por la noche por las calles de El Cairo, perderme por su mercado, comer con una familia cairota compartiendo nuestras culturas (y de paso, saltándome todas las prohibiciones por el peligro de enfermar con las comidas y bebidas). Qué sensación compartir los “taxis colectivos” (esto fue toda una experiencia) o trepar por la gran pirámide (toda una aventura). Absorber el “modus vivendis” de la gente del lugar es algo que todavía me apasiona. Me ayuda a superar prejuicios y a flexibilizar la mente ante estilos y modos muy diferentes al mío. Con este viaje le tomé el gustillo a perderme por rincones y por calles no tan conocidas turísticamente. A dilucidar sobre las leyendas de los lugares de esas ruinas… Fantasear…Y también darme cuenta del contraste entre lo grandioso y espectacular de un legado histórico y la pobreza de su gente.





Egipto cuando yo lo visité vivía en aquel momento otra realidad diferente a la de ahora. Hoy ya no es aquel país hospitalario, el que te daba la bienvenida a cada paso. La política del actual gobierno ha provocado tensión e inseguridad ciudadana y la catástrofe del avión Airbus 321 ruso con la muerte de 224 personas en la península de Sinaí ha fracturado bastante a este legendario país. A pesar de todo se siguen encontrando día a día nuevos restos arqueológicos para dilucidar la enigmática historia de este país.






En Egipto descubrí una cultura que había tenido una necesidad imperiosa de deslumbrar y sorprender. El cometido del egipcio era dejar grabadas sus ideas, vivencias, y todo su saber en el conjunto de las superficies de sus monumentos, en templos, estatuas y obeliscos.

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Figuras geométricas, medio perfil, perfil entero, pollo, serpiente, perfil entero, más figuras geométricas, cosa rara, otro tío de perfil, culebra… ¿con cuernos?

Pues, todo esto significa:

¡Cuán feliz quién cuenta lo que ha vivido!




Este viaje si que lo voy a contar con detalle porque creo que Egipto lo merece. Y con cada línea dejaré mi deseo de que este país vuelva a convertirse en el país que yo conocí. 

El Cairo. Esta capital es considerada una de las ciudades más grandes y pobladas del mundo árabe. Con sus mil minaretes y tremendamente caótica. Con un tráfico desordenado. Sus calles vibrantes de bullicio: coches, carros, motos, todo un estrépito que disentían entonces bastante con el parsimonioso diálogo que mantenían frente a la “shisha” (la pipa de agua) y el vaso de té.




Me quedo con la vista de la ciudad subiendo a La ciudadela de Saladino. A pesar de la contaminación, a mí me pareció de película. De los minaretes se escuchaban voces llamando a la oración, eran como si el eco sintonizara y rebotara entre las torrecillas. La primera vez que entraba a una mezquita. La Mezquita de Alabastro o de Muhammad Ali, también residencia real, ubicada en la cima de un monte a modo de castillo, protegiendo la ciudad. La mezquita de alabastro, con esas  torres y minaretes que tiene un gran parecido a los templos turcos.









Pasear por el Cairo, supone acercarse al  Jan el-Jalili, el mercado más popular, y por lo tanto, lleno de turistas. Las compras nunca han sido lo mío, así que me escapé de la custodia de la policía turística por la parte de atrás del mercado. Allí estaba la otra realidad de la ciudad y además acompañada de solo gente egipcia. Los contrastes eran enormes, no solo ya en la gente que había, que era evidente, sino por los colores, los artículos del mercado y los edificios. La gente me resultó bastante paciente. El tiempo era lo de menos. Todo aquello era una impresión, un fotograma, de la cultura del país.






El barrio copto. Es otro de los lugares interesantes. El barrio de los egipcios cristianos (ortodoxos) y también de los llamados habitantes autóctonos que residían en la ciudad cuando los árabes conquistaron Egipto. Recuerdo un laberinto de callejuelas estrechas aislado del bullicioso centro de la ciudad. Lo que más destacaba era esa iglesia ortodoxa, la de San Jorge, que se construyó sobre una antigua fortaleza de Babilonia. Allí capté esta imagen que me agarró por dentro. No puede haber más tristeza.






La aventura siguió en las ruinas que tanto han inspirado a viajeros y a escritores: las sorprendentes pirámides de la meseta de Gizeh o Guiza, con más de 4000 años. Que os puedo contar de este arte teocrático que no sepáis. Espectacular esa imagen de la gran pirámide apuntando al cielo sobre la arena del desierto. Verla así, piedra sobre piedra, construida tan colosalmente para guardar en sus entrañas una tumba. Increíble. 









Esa que está en el centro del tamaño de una de esas monstruosas piedras soy yo antes de entrar a la tumba (a visitarla claro). No os imagináis lo que me costó trepar ahí. Unos 2.600.000 bloques de piedra ensamblados como un tetris de siete millones de toneladas;  bloques de piedra con un peso de 2,5 toneladas. Incluso las hay mucho más pesadas (se habla de hasta 60 toneladas). Al parecer toda la pirámide estuvo recubierta de piedra caliza pero un terremoto hizo que se desprendiera. Se necesitó 20 años y 100.000 esclavos en condiciones infrahumanas para elevar tal colosal monumento. Un homenaje a la muerte en todos los sentidos. Qué locura querer construir una tumba tan alta como fuera posible para tratar de ocultar el sol. Una tumba ritual de muerte y nacimiento para impresionar a todo un pueblo. ¿Sabéis que sigue siendo un paradigma por resolver la pirámide del faraón Keops? Por un lado cuentan que el faraón jamás fue enterrado aquí. El sarcófago lo encontraron, eso sí, pero no a Keops ni a su ajuar (y mira que les fue difícil a los saqueadores llegar hasta él después de pasar por  todas las puertas falsas, corredores ciegos y cámaras dobles). Aún siento el sudor y la fobia de la subida a la tumba. Un túnel de escaleras tan estrecho que cuando llegas ¡valiente decepción! un cubículo estrecho ¿y ya está? Se te queda cara de póquer. Y de nuevo a bajar rozando cuerpo con cuerpo con todo el que sube.


foto archivo


Parece inexplicable que unas herramientas rudimentarias de metal pudieran trabajar así el granito y sobre todo, por mucha imaginación que le pueda echar y mucha agua que le pudieran añadir a la arena, no termino de ver sobre el desierto esos grandes trineos de madera trasladando estos bloques sin excavadoras ni grúas. Os cuento que con nuestra tecnología actual, al parecer, no se podría construir estas pirámides con esta precisión. Otra curiosidad es que las tres pirámides están alineadas con la constelación de Orión, otro misterio.


foto archivo

Uhm…¿Y las agujas? Me fascinaron como podéis comprobar. Esos obeliscos de granito ¿cómo los podrían sacar de una sola pieza? Son grandes interrogantes. Hoy ningún constructor que se aprecie se le pasa por la cabeza hacer este tipo de obra con estas proporciones, y además moverla, por miedo a que se pueda romper. Los camiones de hoy en día, tengo entendido, que lo máximo que transportan son 50 toneladas (las vigas de los puentes) y escoltados por la policía ¿os imagináis estos obeliscos transportarlos por el río en un barco de papiro y madera? ¿Y llevarlos después, ubicarlos y levantarlos en su sitio definitivo?

fotos archivo

Los obeliscos se consideraban rayos petrificados del disco solar, de Atón, y se colocaban en las entradas de los templos. Según el culto solar, el obelisco es el primer punto en el que se posaron los rayos del sol durante la creación del mundo según la mitología egipcia. He tenido la oportunidad de ver obeliscos egipcios en otros países sacados de aquí, fuera de su contexto histórico. Es una pena ver el expolio que ha sufrido este país de su legado histórico. Los obeliscos son los que fotografíe en Roma y en París. He hecho una composición de fotos. 




De todos ellos el parisino de la plaza Concordia (del faraón Ramses II) fue un cambiazo del rey Luis XVIII al monarca egipcio Mohamed Alí por un reloj que hay en su mezquita. El obelisco procede de Luxor; su pareja se quedó en el templo y no está sufriendo las grietas y la degradación de la roca en París por la contaminación medioambiental. Fue colocado en la Concordia el sábado 22 de Octubre de 1836, es decir, cinco años y siete meses después de que el barco que iba en su búsqueda partiera de Francia en Marzo de 1831. Para su levantamiento (250 toneladas y casi 23 metros de altura) en la plaza parisina se utilizaron 300 hombres y toda la técnica a la que pudieron recurrir los ingenieros franceses de la época, haciendo uso de poleas, sogas y megáfonos para dirigir la operación. Hay otro espectacular en Roma, el de la plaza del Popolo de 24 metros de los faraones Seti I y Ramsés II. 




El delta del Nilo, en Asuán. Un día inolvidable. Asuán es un lugar de película, de esas de Lawrence de Arabia. Nunca pude imaginar ver estos colores y sentir esta paz. La decisión fue navegar por ese paisaje único donde el azul del río contrastaba con el amarillo de la arena. Las falúas con sus velas blancas, sí, esos pequeños barcos del Nilo que fueron único medio de transporte y que ahora son réplicas para distracción turística. Asuán fue frontera del Antiguo Egipto, lugar de las canteras de piedra. Allí estaba la sienita, la roca granítica de los obeliscos y las pirámides. Allí estuvieron trabajando los picapedreros hace 3000 años. Pude ver las canteras de granito y el “obelisco inacabado” fechado hacia el 1400 a.C. de 42 metros y de unas ¡1200 toneladas! (el que está tres fotos anteriores).







El templo de Karnak, el centro de culto de Amón-Ra (el principal dios de la religión egipcia) el mayor y más antiguo centro religioso conocido de todo el mundo. Impresionante la entrada de los carneros y sus columnas campaniformes de la sala Hipostila. Le llaman el bosque de piedra. Ese interior como debió ser: 134 columnas con su decoración, simbolizando el pantano del cual surgió la vida en Egipto…. Gaudí se inspiró en ella para su sala hispóstila del parque Güell y también se habla de ser el antecedente a las catedrales góticas. Su construcción fue realizada de la mano de varios faraones (cuentan que hasta 30, desde el imperio medio, 2134 a.C, hasta la XXX dinastía en el imperio Nuevo. Después siguió con reformas con los romanos, un total de 2000 años).



fotos archivo


He podido encontrar lo que debió de ser este templo ¿no os parece impresionante? los pilonos, la gran sala hipóstila, los vestíbulos de columnas y obeliscos y las estatuas,….El poder y la majestuosidad del faraón. Religión y política. Lo terrestre y lo sagrado.






Cercano está el templo de Luxor. También con la avenida de esfinges (50 esfinges criocéfalas, cabeza de carnero y cuerpo de león, el animal totém de Amón) desde la ribera del río hasta el recinto templario. Se aprecian obeliscos y colosos del faraón, decorados con escenas en relieve de temas religiosos, históricos y con los sacrificios de prisioneros por parte del faraón. La puerta monumental está flanqueada por dos dos torres trapezoidales, los pilonos. El ritual diario es también digno de conocer: ceremonias preliminares, el despertar y atavío del dios y la comida. Al dios se le limpiaba, se le ponía ungüentos, se le vestía y adornaba y se le aplicaba cosméticos en el rostro y finalmente se le servía comida variada, así el dios favorecería a su pueblo. Cuatro veces podía comer (los cuatro puntos cardinales) para que el dios pudiese alimentarse en cualquier punto del Universo.




Después de retirar las ofrendas se sellaba la puerta. Hasta tres veces se repetía el ritual al amanecer, mediodía y al atardecer.
Más de 80.000 personas cuidando el templo: sacerdotes, guardianes, obreros y campesinos que trabajaban las obras y el mantenimientos de la clase sacerdotal.







En Egipto todo es sorprendente como El Valle de los reyes. Cualquiera diría que ahí bajo esas colinas de piedra hayan estado enterrados la mayoría de los faraones del Imperio Nuevo. Una necrópolis cerca de Luxor. Saqueada primero por griegos y romanos y después por ingleses. En 1922 se descubrió la tumba de Tutankamón, de la dinastía XVIII con tesoros tan increíbles que a partir de entonces se comenzó con la locura de la egiptomanía. Las entradas a pesar de que debieron de estar muy bien disimuladas por los constructores ninguna se escaparon de saqueadores, incluso en tiempos faraónicos burlando soldados y guardas nocturnos.





foto archivo

Al parecer no fue solo un cementerio dedicado a reyes, había príncipes, reinas y personajes no reales. Del valle de las reinas destaco a Hatshepsut, hija, esposa y madrastra de sucesivos Tutmosis que fue reina-faraón que gobernó en el Antiguo Egipto durante 20 años. Aún se siguen encontrando momias en este valle de los Reyes como ésta encontrada el año pasado, 2016, y estos pedazos de papiro que han ayudado para desvelar parte de los enigmas de esta civilización.





Y para terminar os cuento que como anécdota. La primera huelga conocida en la historia fue la de los constructores de tumbas, en el reinado de Ran que exigieron más comida y un mejor salario (sin comentarios).

Si habéis llegado hasta aquí, genial, muchas gracias por acompañarme en este entrañable viaje, mi primer viaje.

Ahora, ¿Te animas a contarme cuál fue tu primer viaje inolvidable?




23 comentarios:

  1. Magnífica reseña Emerencia, cómo se nota la primera vez!,... a pesar de contarlo pasados unos años, todavía permanece ese poso de intensidad que produce hacer realidad un sueño, esa sensación de materializar el propósito de viajar,... porqué cuando ese deseo de conocer te corre por las venas ya nunca más se puede dejar.

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  2. Que maravilla de viaje Emerencia😍😍 no conozco Egipto, uno de los viajes soñados, pero con tu crónica has conseguido trasmitirme tus sensaciones, los paisajes, los olores, la arquitectura, me has envuelto en un ambiente del viajero aventurero y he disfrutado mucho de la intensidad de tu relato. Uff.. me he sentido identificada. Enhorabuena Eme y un fuerte abrazo 😘

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  3. 1990. Tú, a Egipto; yo, a Granada. Entiendo esa ilusión, esa expectación ante un viaje largamente deseado, el miedo a que una vez allí nos pueda decepcionar..., pero no, llegas y los cinco sentidos no son suficientes para captar todo cuanto se nos ofrece. Y hacemos fotos y más fotos en un intento de retener tanta maravilla. Sí, te entiendo muy bien.
    ¿Sabes que me hubiera gustado ver en Egipto? La gran biblioteca que se quemó.
    Y luego, regresamos a casa y nos invade una añoranza tremenda, es una añoranza ingenua porque lo que añoramos ya hace siglos que dejó de existir, pero ¿quién es el guapo capaz de manejar las añoranzas? Jajaja.
    Feliz aniversario de tu blog. Un abrazo.

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  4. Precioso tu primer viaje, me has hecho introducirme en la historia de Egipto. Lugar que deseo visitar algún día, en estos tiempos nos desaconsejan ir. Pero cuanto me gustaría. mientras tanto la lectura de este post y algunos libros de Egipto nos informa de su cultura. Un abrazo

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  5. Lo que me parece impresionante es tu reseña, la precisión en los datos y la pasión con que los cuentas. Ha sido un viaje fantástico, no he estado allí pero casi como si lo hubiera visto.
    Me ha gustado saber que ahí te picó el gusanillo de viajar.
    Besos, Eme.

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  6. Hola Eme, has logrado describir con precisión, belleza y personalidad el significado de la verdadera ilusión por viajar. Y siendo la primera vez los sentimientos se retroalimentan exponencialmente de una manera mágica. Se lo que describes porque lo he sentido en mí piel con intensidad. No he estado en Egipto y según están las cosas parece complicado pero la reseña es preciosa. El primer viaje como tal, digamos de manera independiente, recuerdo que fue a Calpe en un viejo pero atrevido Renault 12.
    Esa ilusión de los primeros viajes no la he vuelto a recuperar, pero desde luego contigo y con los demás compañeros viajeros de blogs algo empieza a despertar.
    Un gran abrazo y gracias por tan emotivo texto.

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  7. Preciosa entrada, me ha entretenido el texto y las fotos me gustaron mucho. Me agrada el color amarillento que tienen. Si las sacaste en 1990 supongo que tuviste que escanearlas. No han perdido calidad; se ven muy bien. Mi primer viaje fue a Fuerteventura, y hace poco, 27 o 26 años después, lo repetí. Ya pondré fotos más adelante. Cuando escribiste que ahora viajabas con más cautela pensé que ibas a decir que con más atrevimiento, que le habías quitado el miedo. Egipto ha de ser muy interesante, aunque dudo que vaya, por la inseguridad y por las temperaturas. Si estas son estas altas me pongo de muy malhumor y no disfruto de nada.
    Un abrazo, Emerencia.

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  8. Qué precioso recorrido por tu primer viaje, Eme, y no solo en imágenes, sino también en sensaciones. Se nota que te marcó de una manera muy especial y que lo disfrutaste mucho. Yo nunca he estado en Egipto y a estas alturas no creo que vaya, pero siempre me ha parecido una tierra misteriosa y atractiva.

    Gracias por compartir con nosotros esta didáctica y hermosa travesía :))

    ¡Un beso!

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  9. Hola y muchísimas gracias por compartir conmigo este viaje, dejarme vuestros comentarios, sensaciones, emociones, recuerdos, esos primeros viajes a Granada, Calpe, Fuerteventura. Y es verdad Xus, no son suficientes los cinco sentidos, la piel forma parte también para que esa añoranza nos invada hacia dentro. Qué bonito eso de los "sentimientos se retroalimentan exponencialmente de manera mágica" no has podido contarlo mejor Miguel, es lo que me ha pasado al contar este viaje sacado de diapositivas y vueltas a fotografiar, saliendo fotogramas de tu vida, como si el tiempo no hubiese pasado. Gracias a todos: Norte, Xus, Mamen, Chelo, Miguel, Angeles, Julia. Un regalo siempre compartir con vosotros. Un abrazo grande

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  10. Muy bueno ese primer viaje, has transmitido perfectamente las sensaciones Eme. Egipto siempre me ha parecido fascinante, su civilización, ese pensar cómo pudieron hacer esas construcciones, esas pirámides llenas de trampas y aún así saqueadas, las leyendas de descubrimientos y maldiciones... Me encanta y me ha gustado leerte y por unos momentos pasearme por allí.
    Un beso

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    1. Gracias Conxita, me alegro que lo compartas conmigo porque es muy difícil describir la civilización egipcia y su legado, hay tantos misterios aun hoy día...Que buen paseo, a mi me encanta de lo que me lo cuentes. Cuando describes la crónica de un viaje intentas hacerlo sola, ensimismada en tu recuerdo, pero hay momentos que se acerca esa compañía silenciosa de quien puede llegar a leerla alguna vez. Un abrazo

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  11. Un viaje y unas experiencias sin duda extraordinarias, que has sabido compartir tan bien con nosotros. Has siso una excelente guía, hemos ido contigo de la mano en todo momento.
    Lástima que actualmente haya tantos lugares extraordinarios para visitar (aparte de Egipto siempre he sentido unas ganas enormes por visitar Tierra Santa) y que por la inseguridad política, guerras y tensión militar, no podamos conocerlos.
    Gracias por ese recorrido inolvidable.
    Un abrazo.

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    1. Gracias Josep Mª eres muy amable, lo de guía no me lo había pensado, sería una profesión a tener en cuenta jeje. Sí que tienes razón hay tanto por descubrir, por ver. Yo tengo una lista, haber si el tiempo y el dinero me llega para hacerlos realidad. Un abrazo

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  12. ¡Qué jovencita!
    ¿Te puedes creer que no he visitado Egipto? Y mira que estoy loca por hacerlo... Pues nada, que no hay manera...
    Una guía excelente que sigue hoy de actualidad. Y una referencia estupenda al "expolio" que han sufrido los tesoros Egipcios.
    Un besazo y gracias por este excelente relato.

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    1. Gracias Macarena, ¿cómo que no? tú que eres de tierras calientes y arenas doradas, de zocos y enigmas, de tesoros y arquitecturas calzadas, pues te encantaría este país y sus misterios. Un abrazo

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  13. Yo, un poco antes, en 1989, viajé a Rumanía con una amiga, en un viaje organizado. Era como retroceder 20 años: carros, ancianas con pañuelo a la cabeza, almacenes feos de la era comunista.Y estupendos monasterios ortodoxos, los Cárpatos, el castillo de Drácula, la playa de Mamaia, el misterioso delta del Danubio y las baratísimas cremas de la Doctora Asland. Estaban comenzando su apertura al turismo. Todo estaba empapelado de carteles con las caras del dictador: Ceaucescu. Ese mismo año, el 25-12-1986, hubo un golpe de estado y lo asesinaron. A él y a su esposa Elena. Me sorprendió lo mayor que era. En las fotos propagandísticas no había envejecido. Fue mi primer viaje con mis primeros ahorros.

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    1. Hola Zarzamora. Guau!! Gracias por compartir tu viaje, me emociona todo lo que trasmites. Rumanía en esa época tendría que ser toda una experiencia. Algo así viví yo en Rusia, en Moscú. Conozco Rumanía, de hecho hice una entrada de esos monasterios http://viajeyfotos.blogspot.com.es/2015/06/tierra-de-arriba.html que también la recuperaré fue un viaje estupendo. Lo de ver el castillo de Drácula me quedó corto y me dejó bastante decepcionada. Un abrazo grande

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  14. Jo, que gran entrada, Emerencia. Nos has hecho sentir la misma excitación de Napoleón, cuando al ver las pirámides dijo: ¡Desde lo alto de esas pirámides cuarenta siglos os contemplan! Saludos!

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    1. jaja, qué bueno lo de Napoleón. Sé que liberó al país de los mamelucos, (bueno realmente lo que quería era cerrarle el paso a los ingleses para que no siguieran hacia la India) pero los egipcios no confiaban mucho en los franceses que iban a cambiar sus tradiciones y expoliarles, ya tenían experiencia. Gracias por dejar la anécdota. Un abrazo

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  15. Qué entrada más bonita Emerencia. Yo no he estado en Egipto, pero conozco casi todo lo que mencionas porque lo he estudiado bastante, la historia en general y la antigüedad en particular me apasionan, y también el arte por supuesto. Tiene que ser algo mágico pasearte por esos lugares con tantos miles de historia con esas construcciones monumentales que han sido siempre tan misteriosas.
    Un regalo de entrada,un abrazo muy grande.

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    1. Gracias Ziortza, sí que lo es, es sorprendente, creo que nunca eres muy consciente de todo lo que estás viendo, hasta que te pones frente a frente y te paras. Nos deberíamos parar mucho más en los viajes, que por desgracia siempre van con un tiempo que agoniza el instante de la contemplación. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo

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  16. ¡¡¡Hola!!!!
    ¡Se me había pasado este post, no tengo perdón!
    Me ha gustado muchísimo como lo cuentas, ayyyy esos primeros viajes!!!!
    Como ya dije alguna vez yo tengo muchos primeros viajes.
    En ese 1990 que nos cuentas yo tenía 16 años y mis padres nos llevaron a Grecia, crucero incluido, y yo pensaba que me iba a morir de felicidad, jejeje.
    Me ha encantado todo lo que dices y como lo dices, y las fotos son geniales.
    Besos y gracias por compartir la experiencia.

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    1. Bueno, bueno tú si que eres una caja de sorpresas acabo de leerte que "flipastes" con el viaje a Rumanía y ahora me cuentas que también fuiste tan jovencita a Grecia. Eso si que es un periplo viajero en la adolescencia. Me alegro mucho tengo ganas de que un día nos lo cuentes. Ojalá en la sección de "primer viaje" que he abierto. Gracias. Un abrazo

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