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28.6.17

PLAYAS DE HUELVA Y PINARES DE MAZAGÓN






Para los que me conocéis ya sabéis de mi pasión por las playas. 

Hay una frase que leí hace tiempo que dice "Trágame tierra y escúpeme en una playa". Y es cierto, la playa siempre cambia mi energía, incluso cuando viajo. Inconscientemente siempre la busco, nunca tengo el coraje de perder la costa de vista, siempre ando cerca, incluso volando admiro lo magnífico e impresionante que es ver el mar y la franja litoral desde arriba.





Aquí, en mi pueblo, ya se siente el verano. A los que vivimos tan cerca de la playa ya nos comienza a oler la piel a mar y los ojos se nos llenan de brillos y destellos. Nos os voy a enseñar Almuñécar, ya he hablado de ella en otras entradas, pero si de otras playas andaluzas.

Las playas de Huelva y Cádiz, junto con las de Cabo de Gata (en Almería), son de las más bellas que posee Andalucía, indudablemente por su conservación.

Os traigo varias entradas de las playas que más me gustan.

Huelva puede presumir sin complejos de sus más de 120 kilómetros de interminables playas de arena fina y dorada. La llamada Costa de la Luz se extiende desde las playas de Isla Canela, cerca de la frontera con Portugal, hasta la de Matalascañas, que tiene el privilegio de ser la puerta de entrada al Parque Nacional de Doñana, Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Mazagón y Matalascañas


Tienen el encanto de lo natural, salvaje y único. Las arenas entre blancas y amarillas tienen un tacto fino; toda la orilla está modelada por el viento unas veces son franjas de dunas, otras de pinares y otras de figuras caprichosas en cárcavas de colores oxidados.






Cuando te adentras en algunas playas puedes que no veas el final, doce, trece, quince kilómetros o más. Hay otras que se esconden, andan perdidas entre caminos y senderos. 









Hay pasarelas de madera que llegan hasta la playa, hay tramos que a veces se pierden, hay pasos que se borran...juegos en la arena....


Estos montículos de arena del color de la harina candeal sujetos a los caprichos del viento y con esa diversidad de formas y tamaños.


La mayoría de estas playas están conservadas por su alto valor paisajístico, por lo que es un verdadero regalo a los sentidos ir en su busca y disfrutar de ellas, mucho mejor fuera del verano, que es cuando entonces las puedes encontrar solitarias.







Me encanta este paisaje dunar ya lo sabéis los que seguís mis relatos, en Piano de Crítias: 


"....tormentas de arena cubrieron en las marismas los restos de estos templos. El viento pule a diario los pasos por estas orillas,..quiero saber, necesito saber ¿qué fue entonces de esas civilizaciones? ¿De quién eran esas ruinas? La historia a veces olvida y en ocasiones confunden en estos paisajes de arena"... 






La historia de Huelva, de vocación muy marinera, se remonta a los tartesos y fenicios, que ya explotaban las minas del interior, convirtieron los pueblos del litoral en prósperos enclaves comerciales y crearon una ruta marítima para transportar los minerales de Tharsis y Riotinto a las ciudades del Mediterráneo oriental. Estas dunas han sufrido muchas bonanzas y le han modelado corrientes de lejanos lugares.






Aún se conservan bosques de pinos que separan las playas de las carreteras de acceso. Una razón por la cual se conservan mucho mejor que otras que tienen el acceso rodado hasta la orilla. También es verdad que son pocos lo núcleos de población que existen y los que hay, apenas hay gente en invierno y en verano es mejor no imaginárselo.







Algunos pinos piñoneros han conseguido conservarse fuertes en estos arenales y que han llegado a ser centenarios con copas de hasta 24 m de diámetro.

¡Mirar el tamaño de algunos ejemplares de pinos viejos!! 
(la de rojo soy yo, qué pequeñita ¿verdad?)

Las franjas de pinares pueden adentrarse bastante, hasta perderse la vista. Hay una diversidad de flora grande no solo hay pinos, puedes ver otras especies vegetales y por supuesto de animales. Todo este ecosistema dunar tiene un significado ecológico y es un importante patrimonio. Bueno, todos los bosques del tipo que sea son esenciales para, no solo preservar las especies que viven en él, sino para conservar estos suelos y regular el clima, algo que preocupa cada vez más.




Espero que compartáis conmigo que es un regalo tener en España estos enclaves y poder disfrutarlos. Aunque algunas imágenes como esta última, de esta masa de pinares piñoneros no la podremos volver a ver por el incendio que ha sufrido recientemente el 25 de Junio. Una desgracia o una negligencia, no se saben las causas. 






La zona también sufre una presión de postes de luz y pozos incontrolados que desertizan la capa freática con la consecuente desecación del suelo o bien puede ser una chispa eléctrica. Un paisaje muy vulnerable al fuego incontrolado sea la causa que sea. 





Pena pensar que ha sido intencionado. Que podamos llegar a ser capaz de destruir por placer o por interés económico... hacer daño sin llegar a comprender le alcance de las consecuencias. Pasará tiempo para que se recuperen estos lugares. 





(Estas tres Fotos la he tomado de la prensa El País y Huelva Información)


Hoy ya nos quedamos con el recuerdo y despertando conciencia en la medida que podamos para evitar que ocurra más, al menos tener esa esperanza.







OTRAS ENTRADAS RELACIONADAS CON HUELVA


27.6.17

ME SABE A AGUA









Cuando se echa de menos y cuando ella falta tengo la obligación de recordar que soy agua. Cuando hay pájaros que no beben, cuando no baja por las montañas, cuando el bosque se incendia y se me parte el alma, debo recordar que soy agua. Un derecho es conservarla y es de justicia su defensa. Me he traído conmigo unas fuentes para ahogarme hoy en alabanzas. “In aqua sanitas”.








Si te dijera que el agua puede ser el trazado de los artistas y la obsesión de conquistadores que llevan la arena del desierto en la cara. Si te dijera que el agua es composición de arte y símbolo de pureza. Por decirte puede contarte tantas cosas. Mientras te las cuento dejemos que hablen también los poetas:


…rodando a goterones,
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del
alma,…


Pablo Neruda







Bajo una bóveda de laureles se encuentra una Escalera de agua. Parece que estás en un sueño. Y si de soñar se trata, quién lo hace con una escalera es porque un cambio o una transformación le viene o quién sabe, si comenzará una vida nueva o tal vez, una renovación de la que tiene, porque es el agua lo que baja por la escalera.

Quiero oír esta tarde esas fuentes centrales en la escalera como tazones a ras de suelo en las florituras del empedrado. Ver como se llenan de agua, reborbotean y desaguan Y jugar con ese pasamano por donde el agua salta, danzarina alegre por ese canal de vidriadas tejas.







Esas fuentes gallonadas, redondas y lobuladas como naranjas partidas, dejando hueca la señal de sus gajos… El agua parece besarlas quedándose en el filo en esa lámina amparada de translúcida cera. Fuentes talladas en pieza de única piedra; hay lisas o con cenefas, o llevar frisos que pueden contarte leyendas, historias como la escrita en esa fuente de Lindaraja, la que está al resguardo, en la intimidad del patio, bajo las sombras de los cipreses:







…Yo soy un orbe de agua que se muestra a las criaturas, diáfano y transparente, un gran océano cuyas riberas son labores selectas de mármol escogido...







Porque las fuentes son una pieza más del laberinto del agua en La Alhambra. 

Las acequias van a depósitos, a aljibes, a albercas y llegan  a estas fuentes y pilares. El agua queda así presente en los jardines y en los patios, en la medina, en los palacios y en la Alcazaba.

El agua se funde en las estancias interiores, borbotea en esas tazas, en sus toscas piedras de mármol.














Los monumentos se miran en los espejos del agua y se engalanan la mirada con nenúfares en la cara. Se reflejan las torres, sus encajes y troquelados, allí se funde lo real y lo simbólico. 











Allí son cómplices la luz y el agua.

…la fuente sonaba…en el solitario parque, 
la sonora copla borbollante del agua cantora me guió a la fuente. 
La fuente vertía sobre el blanco mármol su monotonía. La fuente cantaba: ¿te recuerda, hermano, un sueño lejano mi canto presente? 
Fue una tarde lenta del lento verano… 

Antonio Machado








Cada fuente es una fantasía, es una imagen para crear poesía, a ras de suelo o rehundida o gallonada como olas del mar.










Huerta real del Generalife por donde entra el agua del río Darro en una coreografía de sonidos, un juego de saltos de surtidores y de remansos.

…Ya sé que tus bellos espejos cantores copiaron antiguos delirios amores: más cuéntame, fuente de lengua encantada, cuéntame mi alegre leyenda olvidada… 

Antonio Machado










Acequias mantenidas vivas desde tiempos pasados; esos patios con mesas de mirtos bordeando estanques, enmarcando reflejos. Distancias de acequias hechas en piedra para llenar aljibes para hacer sonar la Alhambra en surtidores y en tazas; y luego el agua se derrama para que sus caños la escondan.







Fuentes que se le suman fuentes, canales que entran y salen de estancias porticadas y de salas; ciclo que donde comienza se acaba.






…grata la voz del agua…grato a la mano cóncava, el mármol circular de la columna, gratos los finos laberintos del agua, entre los limoneros, grata la música del zéjel, grato el amor y la plegaria…

Borges







21.6.17

PRIMER VIAJE DE MARIGEM SALDELAPURO






¡Hola! Un nuevo periplo de esta sección de viajes nostálgicos. Crónicas blogueras de un primer viaje, esas anécdotas y momentos inolvidables, y esas fotos de antaño. Anécdotas, añoranzas, sueños y confidencias. GRACIAS A TODOS LOS QUE ESTÁIS PARTICIPANDO!!! De mil amores los comparto.






Todos ellos son geniales compañeros de este mundo virtual si os pica la curiosidad pinchar su nombre y os contarán su viaje.


Nuestra protagonista de hoy es también muy querida y seguida por muchos de vosotros, MARIGEM SALDELAPURO






Su nombre bloguero creo que es en sí un aliciente para conocerla ¿no os parece? Si hay alguien que impresiona con su elocuencia es ella, me la imagino todos los jueves con sus reflexiones radiando su programa “Sal del apuro por Gema”. No hay nadie como ella para salir de la crisis, la margarita siempre se deshojará con el SI, “sí se puede”, y no es un slogan, es una filosofía de vida, ver el lado bueno de las cosas es tan simple, es sencillo como agradecido, y así te lo hace ver.

Marigem, con esa sinceridad que le caracteriza, lo mismo te saca de apuro con recetas de cocina, ideas sobre regalos, secretos de belleza, trucos de familia o reseñas de cine. Cada jueves se levanta con su café y gato en falda, a compartir con nosotros sus reflexiones, y a más de uno nos despierta los sentidos con ese día a día que te lo hace tan cercano, así, como si desayunases con ella. Su blog cumple sus seis años el mes próximo ¡Felicidades! Comenzó con esa energía del positivismo, hacer que las cosas sean más fáciles y de paso, ahorrar y sobrevivir en familia. Convertir cada día en un nuevo viaje que puede ser un paseo o una comida en la playa, porque todo tiene su secreto para saborear el día. Hay recetas especiales para sorprender a la familia a todos y a cada uno (a mí, en particular, me gustan mucho sus recetas vegetarianas) y de las series y pelis que contar; me sorprendió mucho leer sus “roscos de cine”, por cierto, su memoria es admirable para retener nombres y títulos. Y de anécdotas… ya ni hablamos hay unas cuantas curiosas y divertidas, entrañables y filosóficas.

Sus pequeñas cosas que la hacen grande. Visitad su blog y lo comprobaréis.

Esta asturiana, tan familiar como es ella, nos trae un viaje entrañable: De Gijón a su sueño: conocer GRECIA de la mano de su familia. Mucho más que un recuerdo para ella, un regalo de sus padres, quién está y quién se ha ido pero permanece en ella. La imagen del catálogo del viaje dejado por su madre para sorprenderla con las anotaciones escritas a mano y esa imagen con todas las entradas a los museos y los lugares que visitó en Grecia. La nitidez de estas fotos no es lo que importa, son estos detalles los que cuentan y los que trascienden. Disfrutadlo, porque es un regalo de viaje.




Hola Eme. Lo primero mil gracias por darme la oportunidad de compartir aquí mi primer viaje. 

Realmente el que voy a contar no es el primero. En mi familia hemos viajado todo lo que hemos podido, y el primero fue a los 4 años. Luego hicimos viajes por España o Portugal, de Norte a Sur varias veces, incluso viajes de estudios interesantes pero quería contar mi primer viaje en familia al extranjero (descontando Portugal) y mi primer viaje en avión.

Desde pequeña he querido ir a Grecia, me sabía su historia y su mitología de cabo a rabo, era fanática, pero no sé por qué nunca pensé que pudiésemos ir en aquella época.

Recuerdo que yo iba al instituto, era el año 1990 y yo tenía 16 años recién cumplidos. Estaba en la última semana de exámenes, solo me quedaba por saber la nota de un par de asignaturas y se avecinaba un verano libre y feliz.

Uno de los días llegué a casa y encima de una mesita de mármol muy chula -y que me daba miedo porque ahí había descubierto un abrebotellas que me recordaba una travesura- vi un catálogo de viajes, abierto por una página que ofertaba un viaje a Grecia.





Así sin más empecé a leerlo y cuando llevaba un rato mi madre me dice: -¿Qué te parece ese viaje?- Y yo, que era muy eufórica por entonces, respondí más o menos así -¡Mola mucho, es genial, hay excursión a Micenas y hay crucero! ¿Es lo mejor del mundo!- Y mi madre riendo me dice, pues me alegro porque vamos a ir, ya está reservado.

La verdad es que casi ni recuerdo que pensé, pero ayer mismo mi madre me dijo que solo por ver la cara que puse en aquel momento valió la pena el esfuerzo económico que hicieron en mi casa para llevarnos.

Los días antes de marchar yo estaba de los nervios, miraba la maleta casi terminada, grababa para ir practicando con la cámara de vídeo que mis padres habían comprado de sorpresa poco antes y no me lo podía creer. Y el día que pusimos rumbo a Madrid la alegría me desbordaba.

El vuelo salía muy temprano, así que vimos amanecer en el aeropuerto, riéndonos y disfrutando del momento. Y tras una espera que se me hizo eterna, estábamos en el avión.

Aunque con los años he cogido algo de miedo a volar, por entonces me encantaba, no había las normas estrictas que hay ahora y se podía ir a cabina así que me pasé un rato con los pilotos, que me explicaron un montón de cosas.

Cuando llegamos a Atenas nos recibió una señora ola de calor, de hecho hubo muertos y todo, pero a mí no me importaba. ¡Qué emoción sentí al ver  a la chica de la agencia esperándonos en el aeropuerto con el letrerito como en las pelis! Y el trayecto en el autocar desde el aeropuerto hasta el hotel me pareció increíble, iba mirando por la ventanilla y escuchando lo que nos decían con unos nervios...

Ese día no teníamos prevista ninguna excursión así que después de ducharnos (para nada porque al momento estábamos empapados) salimos a pasear y conocer la zona.




Mi madre había elegido un hotel céntrico y eso nos permitió ver bastantes cosas. Disfrutamos de La Plaza de Omonia, de un cambio de guardia muy chulo, vimos la catedral...y de noche cenamos en la terraza del hotel viendo la acrópolis iluminada. Y os juro que me sentía absolutamente feliz, pero feliz con mayúsculas.

Al día siguiente tuvimos excursión a la Acrópolis, y lo disfrutamos mucho, no me decepcionó en absoluto. Y a la bajada mi hermana y yo nos tomamos el mejor zumo de naranja que he probado hasta ahora, me supo a gloria.

Esa tarde también fue libre y nos dedicamos a ir a algunos museos y a ver la catedral, entre otros sitios, además de ir a Monastiraky y Plaka. Y ese día me enamoré perdidamente de esa ciudad en la que conviven lo nuevo y lo viejo, esa explosión de color me atrapó al instante.

No quiero ser pesada y contar lo que hicimos cada día porque os dormiríais, solo diré que uno de los días hicimos una excursión a La Argólida, visitamos Corinto, Micenas y su maravillosa puerta de los leones y como sorpresa y regalo del conductor, la tumba de Agamenón, y a mí se me saltaban las lágrimas. Y probé el yogurt griego con miel, mucho mejor que esos que anuncian.




Por supuesto, la estrella del viaje fue el crucero, visitamos Hydra, Poros y Aegina, tres islas mágicas que no puedo describir. Además, con 16 años todo se vive con otra intensidad, y mi hermana y yo hicimos amigos con los que meses después nos carteábamos, chicos de un viaje de estudios o un chico mexicano que estaba con su familia, todo muy de Vacaciones en el mar.

Y el último día (solo eran 8) nos llevaron a ver una puesta de sol a Cabo Sounión. Allí hicimos un grupo de amigas y amigos y alquilamos unas patinadoras o patinetes de mar, (no sé cómo los llamáis), en las que pasamos la tarde, pedaleando entre los barcos. Y también nos dio tiempo a ver un partido (era la semifinal del mundial de Italia) y toda la gente joven animábamos y celebrábamos las jugadas. Y ya la puesta de sol...enfrente teníamos Asia, me sentía la reina del mundo.

Al día siguiente tuvimos que coger el avión y volver a España. Quedaba todo el verano por delante, recuerdo que fue un muy buen verano pero siempre me quedó un poquito de nostalgia de mis días en Grecia.

Con el tiempo hice muchos más viajes, más vuelos, más cruceros y más excursiones, pero ese lo tengo en un sitio muy especial de mi corazón, era una época muy buena y fue un viaje perfecto.

Muchísimas gracias Eme por la oportunidad, me has hecho recordar muchísimas sensaciones y me gusta plasmarlas aquí, por si en algún momento se me olvidan.


Gracias a ti Gema, siempre. No conozco Grecia, pero esas islas ya me cautivan desde hace tiempo y sin conocerlas, tal vez una premonición ¿no crees?





Acrópolis adiós
Este viento viene del mar
Y el verano que ya está aquí.
La estación que pasa y mi recuerdo que llega.
Efímero como esas rosas blancas de Atenas
 que permanecerán en mi memoria.
Soñada siempre y amada por unos días.
Adiós Acrópolis, adiós.




¡¡¡Un abrazo para todos, y en especial para Gema!!!

(Por cierto, hoy nos trae en su blog sus recetas de brochetas de bolitas de patata y queso, canapés de ensaladilla, mariquita, aperitivos veganos, trufas de queso, cucharas comestibles,…)




16.6.17

QUIERO SER VENCEJO







¿Quién ha dicho miedo? pues entonces es porque no conoces al vencejo.

La autoestima se sube a lo más alto, al filo de las pestañas, cogerías el plumón de la cama lo desplumarías contra la pared y te harías un traje con él; abrirías la puerta y saldrías volando. 

Hemos nacido para volar!!! Ya lo dijo Dante. Y este es el momento de pensar en quién o qué nos hace volar.
  
Ya está con nosotros el ave de la primavera tardía, la que danza con el viento, la que llega para quedarse todo el tiempo que dure el verano. 






Prepárate para volar junto a estos aeroplanos alados. Al atardecer con ese ir y venir, mezclados todos en el cielo, con golondrinas y aviones, y ¡¡chillando de gusto!! La longevidad siendo vencejo se alarga: comes la mitad, andas (bueno, vuelas) el doble y chillas (te ríes) el triple. Esa silueta de hoz, cortando el azul del cielo, verdaderos cazas (no de guerra) de insectos, con precisión de asombro y velocidad de vértigo. Una boca de embudo para chillar y tragar, tragar y chillar, y más a gusto si cabe, qué este si que vuela cuando a la cópula se entrega. Qué precisión, qué armonía, ¡¡y todo en el aire!!

Dicen que no existe la perfección, bueno eso es porque no se conoce bien a los vencejos. Son una autoridad aérea. Su forma aerodinámica está admirablemente evolucionada, es tan eficiente que sorprende las cosas que se pueden aprender de él. 



Pintura: Vuelo de vencejos de Giacomo Balla


No solo se aparean en aire también duermen. Imaginar soñar en el aire,… Ahora comprendo a Frida Kahlo cuando dijo “pies, para que los quiero si tengo alas para volar”. Ni dolor corporal, ni cefaleas, ni depresiones, ni insomnios, ni ansiedad,….. todo desaparece volando y soñando en el aire.

Ahora viene lo más fantástico, cuando se van a dormir no lo hacen cerca de la tierra (y tal como están las cosas por aquí, mejor irse más lejos) empiezan a subir, todos juntos, en círculos, ayudados por las corrientes térmicas del atardecer. Suben, suben hasta los dos mil metros, allí su aleteo se hace más lento, la noche los abraza en lo más alto del cielo y con esa inercia del giro, se duermen. De un aleteo de diez movimientos por segundo a hacer siete.

Para volar así habría que renunciar a todas las cosas que pesan y además, conseguir el nirvana, con "karma" porque hay que ser capaz de mantener activo un solo hemisferio del cerebro, mientras que el otro permanece dormido. Sencillo ¿no? 



Pintura: Trayectoria de movimientos aerodinámicos. G.Balla


El vencejo se considera adulto a los dos años, bueno algunos son más precoces y salen de la soltería el primer año y hay otros que se le puede alargar varios años, todo el tiempo soltero y volando sin parar (al menos se divierten dando vueltas).

Como viajera, uhm, quiero ver todo desde allí arriba en el cielo celestial, hacer largas distancias, cruzar continentes, desprenderme de las barreras que me oprimen en la tierra, terrenal. La aventura la consigue el vencejo yendo liviano, ya sabemos que lo material amarra, la culpa ahoga, el rencor oprime, la libertad,….te da alas.



Pintura de: Francisco J. Hernández


Estas aves migratorias no necesitan brújula, ni GPS, su navegador viene ya incorporado en su cerebro, sino ¿cómo harían un viaje de 9 meses volando sin parar? Sólo bajan del reino del aire para incubar sus huevos, hasta el material de sus nidos (plumas y vilanos) lo cogen al vuelo. Aquí es cuando tienen su particular “juego de tronos” por conseguir su rendija, alero, cornisa, resquicio, risco, talud, muro y atalaya. Si encuentras alguno caído y esperas que salga volando mal lo llevas. Son aves de altura, solo allí cogen impulso para volar. Su nombre “Apus, apus” lo dice todo, es “ave” cien por cien, sus patas están atrofiadas totalmente. 

Hay un tiempo para extender las alas y cuando lo hacen allá van para África, por esos desiertos, montañas, mares,… El viaje hacia África central, dónde dicen que es siempre primavera. Más de tres meses viajando, con de seis a once mil kilómetros en sus alas: Liberia, Mali, Senegal, Camerún, Uganda, Tanzania, Kenia, Zanzíbar,… Una ida y vuelta de España a África y viceversa.



Pintura de G.Balla


 Si encuentras un vencejo al final de su vida, piensa en un epitafio, dirá mucho de ti (y del vencejo) aquí dejo algunos:

“Aquí acaba mi viaje, veintiún años de buenos momentos”
“No estoy muerto, pensad solo que duermo”
“Fui vencejo, nadie es perfecto, pero superé mi miedo a la altura”



Pintura de: Francisco J. Hernández


Nadie conoce mejor a las aves que quién las dibuja, quién pacientemente las mira, las observa con detalle, pinta su silueta y dirige su vuelo en un papel con el trazo de un pincel y de un lápiz. Mi agradecimiento sincero a este pintor e ilustrador naturalista y colega de profesión: Francisco J. Hernández.