4.8.17

OCASO








Todo viajero busca su atardecer.

Pasar del hemisferio visible al no visible como hace el sol. 

Ver como el astro maravilloso va bajando por el horizonte y a su paso se van acentuando los tonos, barnizándose los matices. 

El cielo va haciéndose cada vez menos azul para dar paso a esa policromía.

Cielo sobre mar, mar convertido en espejo del cielo.










El momento del crepúsculo, donde lo colores avivan el cielo
 llenándolo de mil matices.

Ese amarillo, anaranjado, rojizo y violeta. 

 Considerado en sí un espectáculo y un momento de sosiego.

Es posible que desnudes tu alma, 
nadie es insensible a esa energía, a ese instante mágico. 

Esos atardeceres marinos, donde el lienzo se ahoga en sus gotas salinas. 








Es el momento en que los rayos de sol atraviesan esas gotas, 
ese polvo nebuloso de la tarde, 
esa refracción de los rayos de luz.

Los rayos de tonalidades rojizas, anaranjadas, 
son los que llegan sin desviarse de su camino, 
son los primeros en traspasar nuestros ojos.

El ocaso representa en escena su despedida vestido de crepúsculo.

 Intentas cerrar los ojos para impresionar tu retina 
y poder mantener esa imagen en tu interior.

Pero si se escapa entonces por su instante efímero,
 al caer la noche ilumina el cielo. 

Solo intenta mantener brillante lo que se fue.
Enciende velas, haz volar farolillos de papel.





14 comentarios:

  1. Una foto, un texto y un vídeo realmente preciosos. Te creo cuando dices que eres una enamorada de los atardeceres, joseme, y me parece que con esta entrada nos has hecho enamorarnos a nosotros también. La idea de grabar la orilla con la caída del sol de fondo me ha dejado hipnotizada, ¡¡es de lo más relajante!!

    Un beso de domingo y gracias por compartir con nosotros :)

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    1. Ay, ya ya ay, gracias, si es mi momento, y cómo no lo iba a compartir con vosotros. Mi intimidad, mis colores, para vosotros. Un abrazo Julia

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  2. Hola emergencia!
    Se me estaba cayendo la baba mientras leía tu entrada. Los atardeceres... qué pasada... Es la luz más mágica del día. Tiene un significado especial, sobre todo esa tonalidad rojiza diferente a la de todo el resto de las horas del día.
    Siempre he preferido el atardecer al amanecer. Supongo que porque soy dormilona; pero también porque el amanecer da paso al día, al sol, a la claridad; sin embargo, el atardecer comprende momentos de luz sin sol y da paso a una lenta y mágica penumbra donde acontecen los momentos de tranquilidad y sosiego de las personas.
    Muy bien expuesto.
    Muchos besos.

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    1. Hola Macarena, gracias, me alegra que compartamos este momento, verdaderamente mágico, un abrazo.

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  3. Un atardecer descrito con rigurosidad cercana a la poesía, una foto que lo encumbra en todo su esplendor y que refleja esos tonos rojizos, anaranzados, violetas, amarillos, casi completando el arcoiris. Me encanta el escenario costumbrista que describes, tan naturalizado.
    Es un placer disfrutar de tu entrada, una buena tarde relajante con un momento creativo y un atardecer para recrearnos. Para culminarlo con una buena taza de café en casa. Precioso.
    Un abrazo y feliz domingo!!

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    1. No sé que decir, gracias, si he conseguido que escribas estas palabras, no tengo más que añadir. Un abrazo

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  4. Qué maravilla, Joseme, y qué bien describes todo, me encanta.
    La naturaleza nos regala estampas preciosas. Yo, últimamente, salgo de casa para ir a trabajar unos cinco minutos antes, lo que me cuesta fotografiar el amanecer en el mar que tengo al lado de casa (son las fotos que voy poniendo en la cabecera de mi blog). Son para no perdérselos, cada día hay tonalidades distintas. Bueno, tú lo dirías mejor ;-)

    Besos, tesoro, y feliz tarde

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    1. Gracias Chelo, solo es una composición de la imagen que veo y de ese momento, el que he sentido viéndola. Besos

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  5. Precioso atardecer, captar el momento es esa foto y el vídeo con el sonido de las olas es relajante. Una tarde en espera de un atardecer merece bien estar tranquilos y disfrutando.
    Un abrazo

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    1. Gracias María del Carmen, sí, son momentos efímeros, fugaces, tienes que estar ahí para retenerlos para siempre en tu retina o tras tu cámara. Se comparten porque son un regalo a los sentidos. Un abrazo

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  6. Los atardeceres son sublimes siempre coger uno de ello en cualquier lugar que te puedas encontrar es poder disfrutar de unos momentos de gran belleza y tranquilidad a la vez, el espirite se enriquece con ellos, muy bonita toma.
    Un feliz domingo.

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  7. De encanto sublime amiga¡¡
    Besos.

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